Casi la mitad de las especies de corales en peligro de extinción, según un nuevo estudio
Santo Domingo, República Dominicana. Un alarmante estudio publicado recientemente en la revista científica Nature revela que cerca del 44% de las especies de corales que forman arrecifes en el mundo están amenazadas de extinción. La investigación, liderada por David O. Obura, Beth Polidoro y Françoise Cabada-Blanco, revisó un total de 892 especies de corales, de las cuales 774 contaban con la información necesaria para su evaluación. De estas, 340 fueron clasificadas como amenazadas, incluyendo 33 en peligro crítico, 251 en peligro y 56 como vulnerables. El estudio subraya la creciente preocupación por el estado de estos organismos marinos, que se enfrentan a amenazas como el calentamiento global, enfermedades y otros factores medioambientales adversos.
Este hallazgo es una continuación de investigaciones anteriores, que ya habían señalado la crisis que enfrentan los corales. En 2008, un estudio publicado en Science por Kent E. Carpenter había indicado que una de cada tres especies de corales estaba en riesgo de extinción. A lo largo de los años, diversas investigaciones han venido confirmando la tendencia de deterioro del hábitat coralino, reflejando la urgencia de abordar las causas subyacentes de esta crisis ecológica. Los investigadores han señalado que, a pesar de las advertencias científicas recurrentes, la situación ha ido empeorando, lo que plantea serios desafíos para la conservación de estos ecosistemas fundamentales.
Los detalles clave
Con respecto a los datos específicos de la investigación, el estudio destaca un aumento considerable en la proporción de especies de corales amenazadas, que ha pasado del 18.7% en 2008 al 43.9% en la evaluación más reciente. Esto indica un deterioro significativo en un corto período de tiempo, y se estima que la situación podría ser incluso más grave, dado que las estimaciones actuales no consideran del todo los efectos del cuarto evento global de blanqueamiento de corales que se ha estado registrando entre 2023 y 2025. Aunque las clasificaciones no aseguran la extinción inminente de estas especies, sí indican que enfrentan diversos niveles de riesgo que dependen de factores como su población, distribución geográfica y amenazas ambientales.
Los investigadores también han relacionado las pérdidas de corales con factores como enfermedades, estrés térmico y la dificultad para la reproducción y recuperación natural de las poblaciones. En el Atlántico, que incluye los arrecifes del Caribe, el 50% de las especies evaluadas se encuentra en peligro de extinción, con un 33% clasificado como crítico. Entre las especies más afectadas se encuentran el coral cuerno de ciervo (Acropora cervicornis), el coral cuerno de alce (Acropora palmata) y el coral pilar (Dendrogyra cylindrus), con reducciones en sus poblaciones que superan el 80%.
Reacciones e implicaciones
Las reacciones a este estudio han sido contundentes. Aldo Croquer, investigador de The Nature Conservancy y coautor de varios estudios relacionados, enfatiza la gravedad de la crisis de los corales, no solo a nivel global, sino también en el Caribe. Croquer destaca que la comunidad científica ha advertido durante décadas sobre los efectos devastadores de las emisiones de dióxido de carbono y el calentamiento global en los ecosistemas de corales. Para él, el momento actual requiere una acción concreta más que un mero diagnóstico preocupante.
En el contexto de República Dominicana, los resultados del programa nacional de monitoreo de arrecifes, MONITOREA, reflejan una realidad inquietante: el 70% de los arrecifes evaluados presenta una cobertura coralina viva por debajo del 10%. Esta situación se agrava por la combinación de factores como huracanes, blanqueamiento y enfermedades que han llevado a una mortalidad masiva de especies coralinas. Rita Sellares, directora ejecutiva de la Fundación Dominicana de Estudios Marinos, advierte que la crisis coralina tiene implicaciones económicas y sociales que deben ser consideradas, ya que la pérdida de arrecifes amenaza no solo la biodiversidad, sino también las actividades económicas que dependen de estos ecosistemas.
El panorama a futuro
De cara al futuro, la investigación plantea que limitar el calentamiento global es crucial para reducir el riesgo de extinción de los corales. Aunque se están desarrollando programas de reproducción asistida y restauración de corales en República Dominicana, los expertos advierten que estos esfuerzos son insuficientes si no se abordan las amenazas fundamentales que enfrentan estos ecosistemas. La restauración de corales, aunque esencial, no puede ser vista como la solución definitiva, sino como una medida paliativa necesaria en un contexto de crisis continua.
Asimismo, se han sembrado cerca de medio millón de reclutas de coral mediante reproducción sexual asistida en 2026, un avance significativo, pero que todavía enfrenta el desafío de que las pérdidas de corales pueden ocurrir a una velocidad mayor que la capacidad de restaurarlos. Los investigadores también enfatizan que la supervivencia, el crecimiento y la reproducción de las colonias de coral deben ser los parámetros para medir el éxito de estas iniciativas, en lugar de solo la cantidad de corales sembrados.
En conclusión, el estudio de Nature resalta la urgencia de una respuesta coordinada y sostenida en la conservación de los corales. Los datos nacionales e internacionales evidencian la gravedad del deterioro de estos ecosistemas, así como la necesidad de mantener y ampliar los esfuerzos de conservación y restauración. La protección de los arrecifes no solo es esencial para la biodiversidad marina, sino que también es un imperativo económico y social que requiere la atención y acción inmediata de todos los sectores involucrados.

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