Última Hora
lunes, 19 de octubre de 2026 Santo Domingo, RD
Edición Impresa Clasificados Contáctanos
Política

Gloria Reyes: La lucha por reducir la pobreza en mujeres rurales sigue siendo un desafío

Santo Domingo, República Dominicana. En el contexto del Día Internacional de las Mujeres Rurales, la ministra Gloria Reyes destacó el significativo aporte de este grupo al desarrollo tanto comunitario como familiar. Durante su intervención, subrayó la urgente necesidad de abordar la pobreza que afecta a las mujeres en estas áreas, la cual se sitúa en un alarmante 23.53%. Reyes hizo un llamado a cerrar las brechas existentes que limitan las oportunidades económicas, sociales y personales que tienen las féminas que habitan en el campo. La titular del Ministerio de la Mujer enfatizó que es fundamental ampliar las oportunidades de empleo, promover una distribución más justa de las responsabilidades de cuidado y asegurar que las adolescentes cuenten con la información y protección necesarias para desarrollar sus proyectos de vida.

Este llamado de atención por parte de Reyes no surge de la nada, ya que las mujeres rurales enfrentan históricamente una serie de desafíos que han perpetuado su situación de desventaja. A lo largo de los años, las brechas en el acceso a recursos, educación y oportunidades laborales han sido evidentes. A pesar de los esfuerzos realizados por diversas organizaciones y el gobierno, las mujeres en áreas rurales continúan luchando contra la pobreza y la desigualdad. La ministra ha mencionado que vivir en una comunidad rural no debería limitar las aspiraciones ni los derechos de ninguna mujer, una declaración que resuena con la realidad que muchas enfrentan diariamente.

Los detalles clave

Según datos proporcionados por la Oficina Nacional de Estadística (ONE), en 2025, el 23.54% de las mujeres rurales se encontraba en condiciones de pobreza, en comparación con el 17.74% de las mujeres que viven en áreas urbanas. Además, las estadísticas indican que solo el 34.8% de las mujeres rurales estaba empleada, frente al 43.8% de aquellas en zonas urbanas. Estos números, extraídos de la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT) del Banco Central de la República Dominicana, evidencian la desproporción en la ocupación y la grave situación económica que enfrenta este segmento de la población.

Gloria Reyes también hizo referencia a la situación de las adolescentes rurales, revelando que el 15% de las jóvenes de 15 a 19 años en áreas rurales se encuentra casada o en unión, en comparación con el 11% de sus contrapartes urbanas. Además, el 19.7% de las mujeres rurales de 20 a 24 años había tenido un hijo nacido vivo antes de cumplir los 18 años, en contraste con el 14.6% de las mujeres urbanas. Estos datos resaltan las dificultades adicionales que enfrentan las mujeres jóvenes en el campo, donde las normativas sociales pueden acelerar los procesos de madurez y responsabilidades.

Reacciones e implicaciones

Las declaraciones de la ministra Reyes han sido bien recibidas por diversas instituciones y expertos en temas de género y desarrollo rural. Muchos coinciden en que la situación de las mujeres rurales requiere una atención urgente y sostenida. La ministra ha enfatizado la importancia de continuar invirtiendo en programas de formación y orientación que permitan a estas mujeres acceder a mejores oportunidades. Reyes también subrayó que, a través de los servicios que ofrece el Ministerio de la Mujer, como las Oficinas Provinciales y Municipales, se busca proporcionar el apoyo necesario para empoderar a este grupo y mejorar su calidad de vida.

Las consecuencias de esta problemática son múltiples y afectan tanto a las mujeres como a sus familias y comunidades. A corto y mediano plazo, la falta de oportunidades puede perpetuar el ciclo de pobreza y exclusión social. Las mujeres rurales, al no contar con el respaldo adecuado, se ven limitadas en sus posibilidades de desarrollo personal y profesional. Esto, a su vez, impacta en el bienestar de sus hijos y en la salud económica de sus comunidades, lo que subraya la necesidad de un enfoque integral para abordar estos desafíos.

El panorama a futuro

De cara al futuro, las tendencias indican que es esencial continuar trabajando para cerrar las brechas de género y pobreza en las zonas rurales. Las políticas públicas deben centrarse en fomentar la capacitación y el acceso a empleo digno para las mujeres. Además, es crucial que se reconozcan y redistribuyan las responsabilidades de cuidado, ya que esto permitirá a las mujeres tener más tiempo y recursos para invertir en su educación y desarrollo profesional. La creación de programas que atiendan específicamente las necesidades de las mujeres rurales será fundamental para avanzar hacia una mayor equidad.

En conclusión, la situación de las mujeres rurales en la República Dominicana sigue siendo un desafío significativo que requiere atención y acción coordinada. A pesar de los datos alarmantes, el compromiso del Ministerio de la Mujer y otras organizaciones ofrece una esperanza para el cambio. La reducción de la pobreza y la mejora de las condiciones de vida de las mujeres rurales no solo beneficiará a estas mujeres, sino que también tendrá un impacto positivo en sus familias y comunidades, promoviendo un desarrollo más inclusivo y sostenible.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *